Si has sido citado a un juicio rápido por velocidad, es porque has superado los límites que la ley considera una simple infracción administrativa. Te enfrentas a un delito penal cuando superas en más de 60 km/h el límite en vías urbanas, o en más de 80 km/h el límite en vías interurbanas.
En este punto, las consecuencias son graves: multas de hasta 12 meses, trabajos en beneficio de la comunidad, pena de prisión y, lo más importante, la retirada del permiso de conducir por hasta 4 años.


